lunes, 27 de febrero de 2023

Seis textos de «La herida primordial» de Alejandra Lerma

Seis textos de «La herida primordial» de Alejandra Lerma | Revista Aullido.

 .a Mauricio Balanta, que ha vivido en este poema.
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De este lado del mundo nadie duerme
llevamos siempre un ojo abierto
por si la muerte se atraviesa
.
De este lado del mundo nadie come
la boca está medio llena, medio vacía
siempre hay alguien con más hambre
a quien regalarle el pan
.
De este lado del mundo nadie descansa
entre el cemento, entre el polvo
entre las horas que nunca acaban
.
De este lado del mundo nadie calla
siempre se escucha un llanto
un canto, una carcajada
un grito, un alarido, un trueno
.
De esta lado del mundo nada es quieto
ni el agua reposada, ni los cuerpos sedientos
ni los bares cerrados, ni las casas caídas
ni el cementerio viejo
.
De este lado del mundo está mi casa
que aunque es tibia por dentro, sangra afuera
.
De este lado del mundo, mis amigos
las mujeres que amo
los hombres que me pierden,
las manos de mi abuela y mi vientre sellado
.
De este lado del mundo nadie vive
hacinación volcánica en colores
.
Aquí sobrevivimos
Tomamos aire atrancándonos las vértebras
como peces deformes en un pantano oscuro
.
Nadie me preguntó nunca, si yo quería
sólo es el lado del mundo que me ha tocado
la dimensión que otorga el santo azar
la mano blanca que bendice la muchedumbre hirviente
.
De este lado del mundo ya no hay nada
todo se lo llevó un disparo,
un barco rebosante de oro,
una firma dorada sentenció las selvas
.
Un yanqui, un europeo
una igual que nosotras que vendió su belleza
una oración de hombre que nos mató las diosas
.
Un contrato de fuego sin cenizas ni rastro
un hermano del norte
de otro lado del mundo que no conoce este
.
De este lado del mundo está mi tinta
este dolor sin término que se estalla en palabras
esta agonía tan coja
la repulsión tan honda, este miedo macabro
esta rabia tan roja
este odio que no me cabe más
.
Este lado del mundo que es mi mundo
insoportable y bello
como nada más puede serlo
es un lado terrible
.
Olvidado por todos, padecido por todas
.
Es un lado del mundo que se cae a pedazos
en el que siempre escribo para no derrumbarme.
.

lunes, 20 de febrero de 2023

Elegia rota a Rafael Pillado, amigo, mestre, compañeiro e camarada


Yo no me río de la muerte. 

Sin embargo conozco su 

blanca casa, conozco su 

blanca vestimenta, conozco 

su humedad y su silencio. 

Claro está, la muerte no 

me ha visitado todavía, 

y uds. preguntarán: ¿qué 

conoces? No conozco nada. 

JAVIER HERAUD 

“Jamás os dire ADIOS, a vuestra cita no faltare” 



Es impagable este día eterno sin cielos troquelados 

de una “fe adorable que el destino blasfema” 

sin un solo dios verdadero 

y sin las jaculatorias del miedo y la amargura 

Una bandada roja de manos clandestinas 

acompaña esta firme tristeza 

sin embargo también ondean manteles blancos 

de abrazos comestible 

Hoy 

un sueño que no duerme 

se posa con toda la fatiga del mundo 

en los ojos desorbitados de escuchar 

como cedes la vida 

su sonido de semilla 

con el peso justo 

la indomable sabiduría 

por ejemplo, de amar de pie 

sin concesiones 

Hoy la ciudad tiene los pies fríos y toda ella es una roja periferia donde nadie pide limosna 

ni súplica una vigilia de avemarias y trompetas 

no obstante 

hay una cosecha en el aire 

de propicias primaveras

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que nos obliga a estibar este urgente dolor 

Hoy 

las grúas y las calles se abrazan 

hasta hacer del dolor sal gruesa 

y un desamparo de ventanas congeladas 

alcanza a los relojes 

ahora boquiabiertos 

Hoy 

hasta las piedras 

cancelan su silencio 

y un monólogo atroz desciende hasta la orilla 

anegando lo que queda de este día sin huesos 

Hasta los mercachifles han cerrado 

sus almacenes de promesas 

y abre el mar su magnífica cosecha 

de soles maduros y naufragios 

y no por decreto ayuna el crepúsculo 

un hoy sin prisa 

y plagia tu nombre 

la memoria de los árboles. 

Un silencio pulido de espejos 

multiplica hasta no decir basta 

una orfandad que hereda 

tu terco y fiel apego 

al género humano 

Hoy la mentira se dobla y se avergüenza 

y da la espalda a la voz de su amo y compungida 

se esconde 

en los trasteros de la piedad 

La luz nos parte en dos el pan

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mientras crepita a la puerta del horno y nos ensalza 

Vallejo dijo que hay golpes en la vida tan fuertes 

que todo lo vivido se empoza en el alma 

y por un momento sin palabras 

cruzamos el país de tu ausencia 

y ya estas aqui denuevo 

las risas de los niños son flores 

en los corazones que se alzan humildes 

altivos 

rimando sus latidos 

con todas las convocatorias que nos dejas en las calles 

una vez más abiertas 

a las músicas de todos los pasos 

tantanes encendidos de coraje de rabia y de inocencia 

Amigo compañero Rafael camarada de madrugadas entregadas en mano de una en una 

sin la menor duda 

fundiremos toda esta tornillería de la muerte 

y su letal papiroflexia de amianto 

Maldita sea la externalización de la miseria 

y su pulcro negocio de chatarra 

Nosotros somos del aire libre libres 

y nos gusta soñar despiertos 

para que sigas vivo en cada grito de resistencia y risa 

que demos sin descanso. 

Que daria yo por tener todos los versos libres 

y las palabras recien traidas del silencio 

para así poder estar a la altura del rojo emblema de los hechos la mismísima vida rimando con noches y con días 

mientras arde el olvido en tu memoria 

Y así con todo el presente por delante 

de un solo tajo 

acabo con esta poesía que nos tiembla.




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lunes, 6 de febrero de 2023

chao, amigo David, e ben vido á Aldea do Coraçao

El poeta gijonés David González (San Andrés de los Tacones, 1964) ha fallecido este lunes después de convivir demasiado tiempo con la voracidad del cáncer. Hace unos días, publicó su último libro, ' La canción de la luciérnaga', y en él dejó escritos sus últimos versos, esos con los que dijo adiós a este mundo, asegurando que «cuando la vida se te pone en contra, pensar en luchar contra ella no es más que otra de sus utopías».

Ferrol, 2008, PRIMERA SEMANA DE POESÍA SALVAXE  ( David González,  Víctor M. Diez,  karlotti, Marcos Lorenzo)
En elcomercio

https://www.elcomercio.es/obituarios/muere-poeta-gijones-david-gonzalez-20230206113644-nt.html

lunes, 23 de enero de 2023

Manifiesto ( SALVAR EL FUEGO, de Guillermo Arriaga)

Manifiesto
Este país se divide en dos: en los que tienen miedo y en los que tienen rabia.

Ustedes, burgueses, son los que tienen miedo.

Miedo a perder sus joyas, sus relojes caros, sus celulares.

Miedo a que violen a sus hijas.

Miedo a que secuestren a sus hijos.

Miedo a que los maten.

Viven presos de su miedo.

Encerrados en sus autos blindados, sus restaurantes, sus antros, sus estúpidos centros comerciales.

Atrincherados.

Aterrados.

Nosotros vivimos con rabia.

Siempre con rabia.

Nada poseemos.

Nuestras hijas nacen violadas.

Nuestros hijos, secuestrados.

Nacemos sin vida, sin futuro, sin nada.

Pero somos libres porque no tenemos miedo.

No nos importa crecer entre el fango y la mierda, ni que nos refundan en sus cárceles, ni terminar en sus morgues como cadáveres anónimos.

Somos libres.

Podemos alimentarnos de basura y respirar el aire pútrido de los caños y beber orines y bucear en aguas negras y enfermar de diarrea y disentería y tifoidea y sífilis y dormir sobre heces y no bañarnos y apestar a sudor y a tierra y a muerte, no importa, resistimos.

Ustedes con sus carnes fofas, sus cerebros blandos, no sobrevivirían ni un minuto fuera de su miedo.

Y por más que sus policías y sus ejércitos nos masacren, persistimos. Somos imbatibles. Nos reproducimos como ratas. Si eliminan a uno de nosotros, surgimos otros miles. Sobrevivimos entre escombros. Huimos por escondrijos.

Ustedes se deshacen en dolor si pierden a uno de los suyos. Se cagan con solo escuchar la palabra muerte. Nosotros no. Somos libres. Sin miedo. Con rabia. Libres.

José Cuauhtémoc Huiztlic

Reo 29846-8

Sentencia: cincuenta años por homicidio múltiple
https://www.milenio.com/cultura/fil/salvar-fuego-guillermo-arriaga-fragmento-libro

lunes, 21 de noviembre de 2022

Do "Barzaz Breiz" á "Balada dos amantes nómades", de Claudio Rodriguez Fer

A partir do minuto 5.30 do fragmento de vídeo que enlazo e que se fixo público hoxe, tiven o gusto e a necesidade de remitirme a María Zambrano nesta grabación sobre a miña versión poética de Abelardo y Heloísa:
Salud y poesía.
Claudio Rodríguez Fer

sábado, 24 de septiembre de 2022

Cuarentena. José Luís Peixoto |

Cuarentena. José Luís Peixoto |

CUARENTENA

José Luís Peixoto

Versión de Diana Alcaraz

Confío en que estoy aquí, rodeado por realidad
y temperatura, tengo en la boca un sabor acre,
tal vez debería beber un vaso de agua; no sé
si me es asombrosa esta verdad existencial,
aparentemente simple e inmediatamente tan hecha
de milagros, esta realidad compuesta por imágenes
a pocos metros de mí, moldes completos y
colores sin falta de luz tendrían la misma nitidez
si estuvieran reflejadas en un espejo, y sin embargo,
no me cuesta creer que estoy aquí, mi cuerpo
pesa sobre el lugar que ocupa, mi nombre pesa
sobre cada una de estas palabras, mis cejas
pesan sobre mis ojos, confío en que estoy
aquí, y por eso, confiando en la lógica, confío en que
este tiempo existe, existencia que imita el tono diario
con el que se anuncia el número de infectados y de
muertos, 295 hasta ahora, el silencio de la calle vacía
es un silbido continuo en los oídos, el aire mantiene
su talento transparente para separar las cosas.
Confío en que estoy aquí, rodeado por mobiliario,
volúmenes de poesía completa en los estantes, un perro
viejo durmiendo profundamente, té que se enfrió
hace mucho tiempo y se transformó apenas en la calma
fluctuante de su perfume, inspiro este momento con
toda la fuerza de mis pulmones, aquello que siento
es un mundo, estoy en el centro de su interior, inspiro
aquello que siento con toda la fuerza de mis pulmones,
miro hacia lo lejos, a la distancia de un mes, de un año,
pero mi mirada colisiona en un muro opaco, los ladrillos
son preguntas, los cimientos son preguntas ¿futuro?
las respuestas se averiaron como juguetes antiguos
de cuerda, o de pilas, las respuestas fueron canceladas,
vuelos cancelados hacia países que dejaron de existir.
No obstante, llegará un tiempo, rodeado por otras
certezas, y recordaré este invierno que no quería
acabar, la edad que tenía mi hijo en este momento,
la edad que yo mismo tenía, y esta experiencia que
ahora es novedad a cada segundo se irá transformando
en un increíble convencimiento. Verdaderamente increíble
es imaginar ese tiempo ahora, pero será así a la fuerza,
ese tiempo existirá con la loca arrogancia del futuro,
y toda esta sacudida será inofensiva como una lata de
fruta que pasó de la fecha de caducidad, como una
anciana que fue una mujer muy bonita, como los ojos
de esa anciana brillando todavía en medio de su rostro,
sepultados por él, como el inútil recuerdo de enero
en el epicentro ardiente de una tarde infinita de agosto.
Entonces, solo seré capaz de recordar que este perro todavía
estaba vivo porque lo refiero en el poema, este perro concreto
que ronca en un rincón de la sala y en un rincón del poema,
sus costillas llenándose y vaciándose de aire, 
este perro exhausto, ladrando a veces en sueños agitados.
Confío en que estoy aquí, y, sin propósito, confiaré en
que estuve aquí, no me afeito hace más de un mes,
me transformo lentamente en otra persona.

 

(6 de abril de 2020)

 

 


QUARENTENA

José Luís Peixoto

 

Acredito que estou aqui, rodeado por realidade
e temperatura, tenho na boca um sabor acre,
talvez devesse beber um copo de água, não sei
se me espante com esta verdade existencial,
aparentemente simples e, logo a seguir, tão feita
de milagre, esta realidade composta por imagens
a poucos metros de mim, formas completas e
cores sem falta de luz, teriam a mesma nitidez
se estivessem refletidas num espelho e, no entanto,
não custa acreditar que estou aqui, o meu corpo
pesa sobre o lugar que ocupa, o meu nome pesa
sobre cada uma destas palavras, as sobrancelhas
pesam-me sobre os olhos, acredito que estou
aqui e, por isso, confiando na lógica, acredito que
este tempo existe, existência que imita o tom diário
com que se anuncia o número de infetados e de
mortos, 295 até agora, o silêncio da estrada vazia
é um apito contínuo nos ouvidos, o ar mantém
o seu talento transparente para separar as coisas.
Acredito que estou aqui, rodeado por mobiliário,
volumes de poesia completa nas estantes, um cão
velho a dormir profundamente, chá que arrefeceu
há muito tempo e se transformou apenas na calma
flutuante do seu perfume, inspiro este momento com
toda a força dos meus pulmões, aquilo que sinto
é um mundo, estou no centro do seu interior, inspiro
aquilo que sinto com toda a força dos meus pulmões,
olho para longe, à distância de um mês, de um ano,
mas o meu olhar esbarra num muro opaco, os tijolos
são perguntas, o cimento são perguntas, futuro?,
as respostas avariaram-se como brinquedos antigos
de corda, ou de pilhas, as respostas foram canceladas,
voos cancelados para países que deixaram de existir.
No entanto, chegará um tempo, rodeado por outras
certezas, e recordarei este inverno que não queria
acabar, a idade que o meu filho tinha nesta altura,
a idade que eu próprio tinha, e esta experiência que
agora é novidade a cada segundo irá transformar-se
num incrível convencimento. Verdadeiramente incrível
é imaginar esse tempo agora, mas será assim por força,
esse tempo existirá com a louca arrogância do futuro,
e todo este abalo será inofensivo como uma lata de
fruta que passou do prazo de validade, como uma
velha que foi uma mulher muito bonita, como os olhos
dessa velha ainda a brilharem no meio do seu rosto,
soterrados por ele, como a inútil memória de janeiro
no epicentro escaldante de uma tarde infinita de agosto.
Então, apenas serei capaz de lembrar que este cão ainda
estava vivo porque o refiro no poema, este cão concreto
a ressonar num canto da sala e num canto do poema,
as costelas a encherem-se e a esvaziarem-se de ar,
este cão exausto a ladrar às vezes em sonhos agitados.
Acredito que estou aqui e, a despropósito, acreditarei
que estive aqui, não faço a barba há mais de um mês,
transformo-me devagar noutra pessoa.

martes, 6 de septiembre de 2022

Justo y Pastor, de Victor M. Diez (Para mi hermano Óscar, que hoy 'incumple' 53 años)

(Para mi hermano Óscar, que hoy 'incumple' 53 años)

Justo y Pastor
             

Los niños me comían de noche
Y yo era los niños y uno de ellos
Preguntando aquí y allá; rebuscando
entré en la iglesia
Y pregunté por ti y por qué ya no estabas
Y los niños se iluminaron de miedo
Eran dos, como tú y yo
Creo que habríamos podido con ellos
Si hubieras estado y estado atento
Allí supe que las palabras eran dobles
Antes de existir
Les insulte y les escupí a aquellos niños
Sin saber que éramos nosotros
Y que antes habíamos sido tú y yo
Desde siempre
Por las ranuras, por los dobleces, por los andurriales
Como cuando estuvimos enfermos
De la misma enfermedad en dos ciudades distantes
Allí supe que nuestra madre nació el día
En que murieron los niños
Las fechas como un eco, como cuando nuestro padre
Murió el día que tú naciste.
Las viejas rumiantes adoraban a los santos dobles
Y les bruñían coronas y petos dobles
Y creían verles corretear bajo sus faldas
A los santos niños; niños como nosotros
con la cara sucia y las rodillas roñosas bajo
la ropa de los domingos
Nuestra misa era el vermú y tropezarse con madreñas
En el pórtico; era fumar a oscuras y tocarnos
Juntos y el uno al otro
Ahora sé que éramos nosotros los niños santos
Yo leyendo en el libro pan de oro y vigilando
Mientras tú hurgabas en los cables
Y sisabas monedas a la Virgen risueña.