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lunes, 6 de febrero de 2023

chao, amigo David, e ben vido á Aldea do Coraçao

El poeta gijonés David González (San Andrés de los Tacones, 1964) ha fallecido este lunes después de convivir demasiado tiempo con la voracidad del cáncer. Hace unos días, publicó su último libro, ' La canción de la luciérnaga', y en él dejó escritos sus últimos versos, esos con los que dijo adiós a este mundo, asegurando que «cuando la vida se te pone en contra, pensar en luchar contra ella no es más que otra de sus utopías».

Ferrol, 2008, PRIMERA SEMANA DE POESÍA SALVAXE  ( David González,  Víctor M. Diez,  karlotti, Marcos Lorenzo)
En elcomercio

https://www.elcomercio.es/obituarios/muere-poeta-gijones-david-gonzalez-20230206113644-nt.html

jueves, 9 de diciembre de 2021

Presentación informal de «La tarea contraria», el nuevo poemario de Víctor M. Díez, en el Ferecor

Presentación informal de «La tarea contraria», el nuevo poemario de Víctor M. Díez, en el Ferecor – TAM-TAM PRESS

Este jueves 9 de diciembre, en el Ferecor, el bar (Av. del Padre Isla, 130, en León), el poeta Víctor M. Díez presenta su nuevo libro, «La tarea contraria» (Ediciones Liliputienses). «Será un acto informal, sencillo; escuchar unos poemas, tomar un vino y verse los amigos que quieran estar. Lo haremos a partir de las 20 horas», apunta el autor.

:: Un poema de «La tarea contraria»

Las viejas de San Esteban

Cargan pesadas puertas sobre la espalda curvada.
Puertas arrancadas al campo
que acarrean
igual que otrora un fardo de leña.
El peso real y el imaginario convergen
en un tiempo curvo
sobre el que arrastran los pies
hasta el borde,
sin barruntar qué bicho sea ese, que roe
y roe su mundo de siempre.

Traen un zumbido de enjambre,
un aroma de vecindad, que las reúne
llegadas de todos los senderos del barrio.
Un extraño magnetismo las separa y junta
en esquinas, que no existen sin ellas.
Zahorís del fresco en verano, del raquítico sol
invernal; del entretiempo, conocen la abrigada.
Aun quedan trazas, en sus risas, de las mozas
en el baile. Aunque nadie se los pide,
saben cantares y decires, que dan calambre
y producen urticaria.

Las viejas son honorables samuráis que rezongan.
Armadas de bastón y mandil, siguen cuidando
a la prole de su prole, amén.
Mientras luchan,  de reojo, contra el mundo
miserable e imaginario
que su prole recrea sin piedad.

Conocen el idioma de pararse un momento
a hablar en su propia lengua.
Lo que se dice está muy por debajo de las palabras,
agazapado como un conejo en el resuello
de la cuesta. Son indias. Nadie las ve.
Te están mirando.

:: Sobre Víctor M. Díez

.


martes, 7 de mayo de 2019

de Vida en la Reserva, por Victor M. Diez

No es país para frutales
esta tierra de heladas negras.
Se lo avise al donante.
Le dije aguardiente tiritando
y puse pan duro se asombro.
Un limonero en un tiesto
es tan absurdo.
Pero ahora lo saco y lo meto
del garaje
como a un animal de compañía.
Un ser vivo medio muerto
un hijo raquítico.

(de VIDA EN A RESERVA)