viernes, 9 de junio de 2017

Karl Marx, Arthur Rimbaud y la Comuna de París

Arthur Rimbaud ✆ Manuel Jular



— Ñángara Marx: Karl Marx, Arthur Rimbaud y la Comuna de París

 
Fernando Rendón   |   En un poema del cubano Luis Rogelio Nogueras (Wichy), se nos revela un hipotético encuentro entre Carlos Marx y Arthur Rimbaud en un café de París. No obstante pudo haber sido en Londres, en 1872, en las reuniones comuneras del Soho, o en la espaciosa sala de lectura de la biblioteca del Museo Británico, donde ambos leían por los mismos días tal vez los mismos libros, en los meses posteriores a la derrota de la Comuna de París, cuando los dos grandes hombres (revolucionarios y poetas) se cruzaron sin haberse saludado ni reconocido en la dimensión de su grandeza. Se explica, quizá, porque Rimbaud tenía solo 18 años y Marx ya 54. Rimbaud y Marx se encontraron, en cambio, en muchas de las líneas fundamentales del pensamiento y de la escritura sobre la realidad opresora de su época: monstruosa máquina de guerra del capital contra el trabajo. Ambos reclamaron, como respuesta al terror burgués, hacer realidad dos llamados urgentes: transformar el mundo y cambiar la vida. Al programa revolucionario, fruto de la experiencia y la sabia reflexión sobre la lucha del pueblo durante siglos, se añadía la pulsión de la primavera humana en el mundo y la escritura febril y visionaria del amor insurrecto capaz de transformarlo todo.

El 19 de julio de 1870, Francia declaró la guerra a Prusia, aunque pronto sufrió una serie de derrotas. El 4 de septiembre de 1870, al conocer la debacle de Sedán, donde se rindió Napoleón III ante Bismarck, se sublevó el pueblo de París, derribó al Imperio y proclamó la III República. Rimbaud, con 16 años, habitaba en Charleville, su vida monótona se vio interrumpida por el cañoneo de la guerra. En su cuaderno de colegial escribió
“Mientras los escupitajos rojos de la metralla
silban todo el día en el infinito del cielo azul
mientras escarlatas o verdes, junto al rey burlón
se desploman en masa los batallones bajo el fuego…
Mientras que una espantosa locura, triturando
cien millares de hombres los convierte
en una masa humeante.
-Pobres muertos en el estío, en la hierba, en tu alegría,
Oh, tú Naturaleza, tú qué hiciste santamente a esos hombres,
hay un Dios que se ríe en los manteles de Damasco…”

Llegaban a Rimbaud noticias sobre intentos de golpes de estado que causaban gran agitación política en París, entre ellas la aventura política que encabezó el escritor de ficción Luis Blanqui, apresado en octubre de 1870. En el otoño de ese año, Marx previno al proletariado de París acerca del disparate que sería intentar derribar al gobierno sin que mediaran condiciones adecuadas para hacerlo. El 1 de enero de 1871, Rimbaud fue testigo presencial de la destrucción e incendio de Méziéres, ciudad vecina a Charleville, por los prusianos (“Veía un mar de llamas y de humo en el cielo, y a izquierda, a derecha, todas las riquezas llameando como un millón de truenos”, en Una temporada en el infierno). En Charleville, una bomba había herido al viejo director de su colegio. En cuanto a su colegio, ya no albergaba a estudiantes saludables sino a soldados mutilados. En el interregno, el ejército prusiano avanzaba sobre la capital francesa.

El 28 de enero de 1871, tras 131 días de sitio, Thiers capituló en nombre del gobierno francés. Cuando el ejército prusiano estaba por entrar a París, la burguesía francesa huyó a Versalles, abandonando la capital. Los obreros de París y el Comité Central de la Guardia Nacional tomaron el 18 de marzo el control del Gobierno y de los cañones (que consideraba suyos pues habían sido fabricados y pagados por suscripción pública), y proclamaron la Comuna para “hacerse dueños de su propio destino, tomando el Poder”. Los prusianos no se atrevieron a avanzar más y permanecieron en las afueras de la ciudad. La Comuna levantó barricadas en el centro de París, en Place Concorde, Clichy, Rivoli, Charonne, Abbesses. Se erigieron más de 160 barricadas en el primer día, más de 600 en total en los 70 días de la Comuna. La mayoría eran de 2 metros de alto y estaban construidas con adoquines y piedras tomadas de las calles, con varillas de metal y troncos de madera en la base, un cañón o una ametralladora y una bandera roja ondeando en lo alto.

La Comuna de París fue la primera experiencia de Estado socialista en Europa

En la primera semana de mayo de 1871, Rimbaud viajó a París, testimoniando sobre su lucha como comunero a Verlaine y Delahaye. Aunque escrito en mayo de 1870 como un texto premonitorio, de toda la obra poética de Rimbaud es el poema El Herrero el que mejor describe la atmósfera revolucionaria de París aquellos días:
¡Ciudadanos, ciudadanos! ¡Era el sombrío pasado
que se hundía, que rugía cuando la torre tomamos!
Algo que era como el amor en el pecho llevábamos
nuestros hijos contra el pecho abrazábamos
y al igual que los caballos, por la nariz resoplábamos
íbamos firmes y fuertes y algo nos latía ahí…!
Marchábamos bajo el sol, alta la frente
y así venía París a nuestro encuentro a abrazarnos.
¡Por fin! ¡Nos sentimos hombres! Y estábamos muy pálidos
Nos sentimos ebrios de terribles esperanzas…”

El 30 de marzo la Comuna abolió el servicio militar obligatorio y el ejército permanente, declarando a la Guardia Nacional la única fuerza armada en la que debían organizarse todos los ciudadanos capaces de empuñar las armas. Perdonó los pagos de los alquileres de las viviendas. Declaró: “La bandera de la Comuna es la bandera de la República mundial”.
“¡A partir de este día, nos pusimos como locos!
La ola de los obreros ha subido en la calle
y esos malditos se van, multitud que siempre crece
de tenebrosos fantasmas a las puertas de los ricos.
Y yo me junto con ellos para apalear soplones:
y camino por París, con el mazo al hombro,
y en cada esquina, feroz, voy barriendo a algún canalla…”

El 2 de abril la Comuna decretó la separación de la iglesia del Estado, y declaró propiedad nacional todos los bienes de la Iglesia. Suprimió el trabajo nocturno y entregó a las organizaciones obreras todos los talleres y fabricas que habían abandonado los patronos. El 6 de abril la Guardia Nacional sacó a la calle la guillotina y la quemó públicamente. El 12 derribó la Columna de la Plaza Vendome instalada por Napoleón. Inexplicablemente, la Comuna se detuvo ante el umbral del Banco de Francia, que no expropió: “Fue éste -señala Engels- un error político muy grave. El Banco de Francia en manos de la Comuna hubiera valido más que diez mil rehenes. Hubiera significado la presión de toda la burguesía francesa sobre el gobierno de Versalles para que negociase la paz con la Comuna”.

El gobierno obrero de la Comuna, del pueblo en armas, fue elegido por sufragio universal en los diversos distritos de la ciudad, como organismo ejecutivo y legislativo a la vez, los cargos públicos eran revocables y remunerados con salarios de obreros, en el ejercicio de la crítica y la autocrítica de sus actos. Según lo reconoció Marx, la Comuna fue la primera revolución en la que la clase obrera fue abiertamente reconocida como la única clase capaz de iniciativa social, incluso por la gran masa de la clase media parisina -tenderos, artesanos, comerciantes- con la sola excepción de los capitalistas ricos. La Comuna también alcanzó el apoyo político de un sector del campesinado francés, sobre cuyas espaldas Thiers pretendía echar la carga principal de los 5.000 millones de francos de indemnización a pagar a Bismarck, señalados en la capitulación con los prusianos.
“Todos los desgraciados, todos aquellos que al sol
han quemado sus espaldas y que caminan, caminan
y que bajo su trabajo sienten que la frente estalla…
¡Descubríos mis burgueses! ¡Ya que esos son los hombres!
¡Nosotros somos obreros! ¡Obreros!
Somos nosotros por los grandes tiempos nuevos
cuando se querrá saber
donde el hombre forjará de la mañana a la noche,
donde lento vencedor, someterá a las cosas
persiguiendo los efectos, buscando las grandes causas
pasando encima de todo, como se monta a caballo…”

En la Plaza Blanch, un batallón de 120 mujeres levantó la legendaria barricada que defenderían vigorosamente hasta ser masacradas. Resistieron allí, entre muchos miles de mujeres y hombres abnegados: Louise Michel, dulce dirigente de la Comuna, las flores comuneras Christine Dargent y Clara Fournier, con sus ladeadas gorras de fusileras, poesía hecha cuerpo en la ardiente batalla. Comuneras valerosas que describiera Rimbaud, en su poema Las manos de Juana María:
“Un tinte del populacho
las curte como un seno viejo
el dorso de sus manos es el lugar
que besa todo revolucionario altivo.
Maravillosas han palidecido
al gran sol de amor cargado
en bronce de ametralladoras
que cruzan el insurrecto París…”

La burguesía francesa, derrotada y temerosa de ser expropiada por los comuneros, suplicó a sus vencedores alemanes que atacaran al proletariado que había tomado el poder. Thiers logró de Bismarck la anulación del Tratado de Francfort, por el cual al gobierno francés se le prohibía tener más de 40.000 hombres en los alrededores de París y obtuvo la devolución de los soldados prisioneros en Sedan y Metz. De este modo, desde comienzos de mayo, se afianzó la superioridad militar de Thiers, con un ejército de 130.000 hombres provistos de todo tipo de armamento, expresión de la alianza de la burguesía europea contra el proletariado, que derrotó a La Comuna. Los combates fueron terribles como lo atestiguan las fotografías del francés Alphonse Liébert sobre el incendiado París.

La Comuna de París reveló que un aspecto axial de la teoría marxista: la necesidad del proletariado de demoler la maquinaria estatal burguesa, no fue planteado en el Manifiesto Comunista. Precisamente, en la carta a su amigo Kugelman, unos meses después de la derrota de la Comuna, en diciembre de 1871, Marx escribió:
“En el último capítulo de mi '18 Brumario', señalo, que la próxima tentativa de la revolución en Francia deberá señalarse como objetivo la destrucción del aparato burocrático-militar y no, como ha sucedido hasta ahora, hacer que pase de unas manos a otras. Es la condición esencial para cualquier revolución realmente popular en el continente. Y esto es lo que han intentado nuestros heroicos camaradas de París”.
Otros artistas lucharon en la Comuna de París. Eugène Pottier, comunero, escribió en París, en junio de 1871, los versos de La Internacional, un mes después de la derrota. Sobre Pottier, Jules Vallès expresó: “Este es un viejo compañero de los días luminosos de prueba. De los tiempos de la Comuna. Sus versos no se posan ni sobre las crines de los cascos ni sobre las crestas de las nubes; sus versos se quedan en la calle. En la calle pobre”. El pintor Gustave Courbet, nombrado por la Comuna presidente de la federación de artistas y director de los museos de la ciudad, salvó el Louvre del incendio de las Tullerias.

La poesía es canto que preserva la memoria y la unidad del pueblo para resistir y sujetar a los expoliadores. El poema es exaltación de la visión del porvenir hecho por todos. No se canta en la soledad para la intimidad de un alma solita. Se canta en voz alta la historia del espíritu humano y de las luchas de los pueblos, la nostalgia de una edad sin opresión, en el afán imperecedero de una vida para todos (en esplendor, justicia y libertad) en un país donde abundan todos los vinos y todas las cosechas.

sábado, 25 de febrero de 2017

Himno ao Socialismo, por Xosé María Díaz Castro

Himno ao Socialismo, por Xosé María Díaz Castro | aguilloando



HYMNE AU SOCINueva imagenALISME.
Je m’éveille
pour chanter la gloire de l’avenir,
le Socialisme, le printemps du monde,
qui est en train de venir.
[…]
J’entends des oiseaux chanter sur l’arbre,
sur le marbre
du tombeau du Capitalisme sans fleurs,
du Fascisme en-allé sans retour.
[…]
C’est, enfin, l’aube si longtemps attendue,
si longtemps défendue!
C’est, enfin! le soleil du Socialisme, qui monte
dans le ciel, pour chasser
l’injustice et la honte
d’un societé foncièrement corrompue,
[…]

Nueva imagen (1)HIMNO AO SOCIALISMO
Esperto
para cantar a gloria do porvir,
o Socialismo, a primavera do mundo,
que está a chegar.
[…]
Sinto os paxaros cantar na árbore,
sobre o mármore
da tumba do Capitalismo sen flores,
do Fascismo que non volverá.
[…]
É, por fin, a alba tanto tempo esperada,
tanto tempo prohibida!
É, por fin! o sol do Socialismo, que sobe
no ceo, para expulsar
a inxustiza e a vergonza
dunha sociedade fondamente corrompida,
[…]


sábado, 21 de enero de 2017

La pipa de kif. Poemas de Ramón del Valle Inclán.

La pipa de kif. Poemas de Ramón del Valle Inclán. | Marihuana Blog





La pipa de kif. Poemas de Ramón del Valle Inclán.


19-01pipa_de_kif.jpg
LA TIENDA DEL HERBOLARIO
Aquella cueva del herbolario
se me ofrecía como un breviario.
Lleno de goces y de visiones
cálidas: sierpes y tentaciones.
¡Y tan oscura! Daban su esencia
las yerbas. Era llena de ciencia.
Embalsamado breviario, abierto
sobre las sombras de un hondo huerto.
Clave de aromas que en sí condensa
del universo la visión densa.


1
Yerba del Hombre de la Montaña,
el Santo Oficio te halló en España.
Cáñamos verdes son de alumbrados,
monjas que vuelan y excomulgados.
Son ciencia negra de la Caldea
con que embrujada fue Melibea.
2
¡Canela en rama! ¡Tabaco en rolla!
Visión de Cuba, canción criolla.
Lentos guitarros, lentos danzones,
negros bozales y cimarrones.
Rejas morunas, rosas bermejas,
olor de senos tras de las rejas.
Olor divino de la mulata
que trae un recuerdo del Mahabarata.
Ardiente esencia de la canela
(¡canela! Encomio de la mozuela).
3
¡El Heliotropo! Tan eclatante
con su académico griego pedante.
¡Los girasoles! Incas trofeos,
mito de mitos indo-caldeos.
Y el otro Helio-Tropo morado
de flor humilde, muy esenciado.
El buen amigo de las solanas
viejas, y huésped de las ventanas.
Por veces muere de un arrebato,
dicen que es cuando lo riega el gato.
(Siempre hay un gato que ronda el tiesto,
mueve la cola y arruga el gesto,
husmea el griego de la Academia
y lo aniquila con su blasfemia.)
4
¡Coca! A tu arcana norma energética
rimo estas prosas de apologética.
¡Coca! Epopeya del Araucano
que al indio triste torna espartano.
Lima virreina, Lima la lueña,
no es bizantina porque es tu dueña.
Mordió Pizarro tu fibra dura
y se hizo uno con su armadura.
Alzó ciudades, cavó tesoros,
tuvo mujeres como los moros.
Hizo la guerra que hace el creyente,
fue tan avaro como valiente.
Y cachicuerno como el cuchillo
con que a los puercos mató en Trujillo.
(Tuvo en las Indias las mismas manos,
allá son reyes y acá marranos.)
5
¡Xalapa! Iglesias y costanillas,
tras de las bardas uno en cuclillas.
6
¡Campeche! Sedes. Frondas de loros.
Pintados vuelos de tocoloros.
Flautas que encantan a las serpientes,
rostros greñudos de blancos dientes.
¡Viejo Tlaxcala! ¡Boca de enigma!
¿Por qué a la sierpe torna benigna
tu flauta?¿Acaso llegas de Oriente,
flauta que encantas a la serpiente?
¡Mar de esmeralda! ¡Bosques con monos!
¡Haciendas de indios! ¡Blancos patronos!
7
¡La Pita! Verde que en cadmio quiebra
con un remedo de la culebra.
Zumo de pita. Pulque. Placeres
de Baco, y celo por las mujeres.
Melancolía del indio. Pena
de los que arrastran una cadena.
¡La Pulquería! Lento guitarro.
Bailes lascivos. Roto de un charro.
(Pulque: brebaje de gusto adusto
que el indio encuentra muy de su gusto.)
8
¡Cacao! Afrodita jardín del puma
y chocolate de Moctezuma.
El chocolate -parece cuento-
no lo inventaron en un convento.
Unos lo achacan a los Aztecas,
disputan otros si Chucumecas.
Hay sus dos credos con sus dos papas.
¡Si fue en Tabasco! ¡Si fue en Chiapas!
(Cacao en la lengua del Anahuac
es pan de dioses, o Cacahuac.
Y el nombre sabio sigue la broma,
cacao en la lengua griega: Theobroma.)
9
¡Té paraguayo del Picomayo!
Al mate dicen té paraguayo.
El mate amargo. Viento pampero.
Las vidalitas en el potrero.
Barbas caprinas, rostro cobrizo,
largas miradas de adusto hechizo.
Viejas de negra teta colgante,
de algún armenio la sombra errante.
Galopa el gaucho. Lazo tendido,
caballo al viento y un alarido.
Es el compadre que en el bochinche
dice al compadre: -Vea no lo pinche.
La Pulpería La Montonera.
La pampa enorme con su sonsera.
(¡Mate! Una negra con su canción
cebaba el mate. Yo era el patrón.)
10
¡Adormideras! Feliz neblina,
humo de opio que ama la China.
El opio evoca sueños azules,
lacas, tortugas, leves chaúles.
Ojos pintados, pies imposibles,
lacias coletas, sables terribles.
Verdes dragones, sombras chinescas,
trágicas farsas funambulescas.
Genuflexiones de Mandarines,
sabias princesas en palanquines.
Y nombres largos como poemas
que evocan flores, astros y gemas.
11
¡Verdes venenos!¡Yerbas letales
de Paraísos Artificiales!
A todos vence la marihuana,
que da la ciencia del Ramayana.
¡Oh! Marihuana, verde neumónica,
cannabis índica et babilónica.
Abres el sésamo de la alegría,
cáñamo verde, kif de Turquía.
Yerba del Viejo de la Montaña,
el Santo Oficio te halló en España.
Yerba que inicias a los faquires,
llena de goces y Díes Ires.
¡Verde esmeralda -loa el poeta
persa- tu verde vistió el profeta!
(Kif -yerba verde del persa- es
el achisino bhang bengalés.
Charas que fuma sobre el diván,
entre odaliscas, el Gran Sultán.)
FINIS
Se apagó el fuego de mi cachimba,
y no consigo ver una letra.
Mientras enciendo -taramba y timba,
tumba y taramba- pongo una +.


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Novelista, poeta y autor dramático español, además de cuentista, ensayista y periodista, Ramón del Valle Inclán publica en 1919 La pipa de kif, obra poética que presenta temas suburbiales y tabernarios con un enfoque cercano al esperpento. A partir de 1920 la obra de Valle se centrará en la denuncia de un mundo dominado por lo deforme y lo absurdo.Aquí tenemos otro poema contenido en este volumen.
LA PIPA DE KIF
Mis sentidos tornan a ser infantiles,
tiene el mundo una gracia matinal,
mis sentidos como gayos tamboriles
cantan en la entraña del azul cristal.
Con rítmicos saltos plenos de alegría,
cabalga en el humo de mi pipa Puk,
su risa en la entraña délfica del día
mueve el ritmo órfico amado de Gluk.
Alumbran mi copta conciencia hipostática
las míticas luces de un indo avatar,
que muda mi vieja sonrisa socrática
en la risa joven del Numen Solar.
Divino penacho de la frente triste,
en mi pipa el humo da su grito azul,
mi sangre gozosa claridad asiste
si quemo la Verde Yerba de Estambul.
Voluta de humo, vágula cimera,
tú eres en mi frente la última ilusión
de aquella riente, niña Primavera
que movió la rosa de mi corazón.
Niña Primavera, dueña de los linos
celestes, Princesa Corazón de Abril,
peregrina siempre sobre mis caminos
mundanos. Tú eres mi «spirto gentil».
¡Y jamás le nieguen tus cabellos de oro
jarcias a mi barca, toda de cristal,
la barca fragante que guarda el tesoro
de aromas y gemas de un cuento oriental!
El ritmo del orbe en mi ritmo asumo,
cuando por ti quemo la Pipa de Kif,
y llegas mecida en la onda del humo
azul, que te evoca como un «leit-motif».
Tu luz es la esencia del canto que invoca
la Aurora vestida de rosado tul,
el divino canto que no tiene boca
y el amor provoca con su voz azul.
¡Encendida rosa! ¡Encendido toro!
¡Encendidos números que rimó Platón!
¡Encendidas normas por donde va el coro
del mundo: está el mundo en mi corazón!
Si tú me abandonas, gracia del hachic,
me embozo en la capa y apago la luz.
Ya puede tentarme la Reina del Chic:
no dejo la capa y le hago la +.

martes, 29 de noviembre de 2016

La Llave de los Campos: Rodríguez Fer presentará 'A cabeleira' en Composte...

La Llave de los Campos: Rodríguez Fer presentará 'A cabeleira' en Composte...: Este miércoles, a las siete de la tarde, en el Salón de Actos de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Santiago de Compostela (Plaz...

Rodríguez Fer presentará 'A cabeleira' en Compostela con un recital multilingüe

Este miércoles, a las siete de la tarde, en el Salón de Actos de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Santiago de Compostela (Plaza de Mazarelos), tendrá lugar la presentación de A cabeleira (Poema en 60 idiomas) en un recital multilingüe de la obra en cuestión, debida a Claudio Rodríguez Fer. Este recital tiene como antecedentes los realizados el pasado año en Galicia y Nueva York y tendrá como consecuentes otros el año próximo en Galicia y París.

Cubierta de A cabeleira (Poema en 60 idiomas), de Claudio Rodríguez Fer.

El poema "A cabeleira" ("La cabellera"), del lucense Rodríguez Fer, fue traducido inicialmente al inglés, por Diana Conchado; al castellano, por Olga Novo, y al francés, por María Lopo, versiones con las que se realizó su primera edición políglota en 1995. Desde esta fecha fue traduciéndose a otras lenguas en antologías diversas, por ejemplo al ruso y al bretón, quizás por tratarse de una composición antropológica e históricamente representativa de los orígenes de su autor y de su cultura galaica, pero también por su apertura nómada, erótica y libertaria, en la que lo local se convierte en universal y viceversa. Es por ello que en 2015 se editó en 35 idiomas de los cinco continentes de la Tierra, reeditándose en 2016 en un total de 60 lenguas procedentes de Europa (Gallego, Portugués, Asturiano, Vasco, Castellano, Catalán, Occitano, Francés, Italiano, Rumano, Judío-español, Latín, Inglés, Alemán, Danés, Neerlandés, Sueco, Noruego, Islandés, Manés, Gaélico Irlandés, Gaélico Escocés, Galés, Bretón, Lituano, Estoniano, Húngaro, Finés, Griego Clásico, Griego Moderno, Ruso, Polaco, Checo, Eslovaco, Serbio, Croata, Búlgaro, Albanés), de Asia (Turco, Curdo, Armenio, Sánscrito, Hindi, Bengalí, Malayalam, Oriya, Árabe, Hebreo, Coreano, Chino, Japonés, Indonesio), de América (Quechua, Guaraní, Groenlandés), de África (Swahili, Ioruba, Wolof), de Oceanía (Rapanui o pascuense); y el internacional idioma auxiliar Esperanto. La cubierta fue ilustrada por un dibujo y un caligrama de Carmen Blanco y el interior por dibujos de Sara Lamas.

He aquí el programa del acto del miércoles en Santiago: 
    Salutación de Nieves Herrero, vicedecana de la Facultad de Filosofía, doctora y profesora de Antropología en la Universidad de Santiago de Compostela.
    Presentación de Belén Quinteiro, poeta, promotora de la revista Cicloxénese Expresiva y estudiante en la Facultad de Filología de la Universidad de Santiago de Compostela.
    Introducción de Claudio Rodríguez Fer, escritor y director de la Cátedra Valente de Poesía y Estética de la Universidad de Santiago de Compostela.
    Ilustración de Carmen Blanco, escritora, doctora y profesora de Literatura Gallega en la Universidad de Santiago de Compostela.
Lectura políglota de “A cabeleira”:   
  • En gallego, el autor.
    En portugués, Felipe Eleutério, alumno brasileño de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Santiago de Compostela (Traducción de Claudia Murici).
    En asturiano, David Redruello, enfermero y fotógrafo (Traducción de Xuan Bello).
  • En eusquera, Larraitz Urruzola, actriz y titiritera (Traducción de Ane Marcellán Arantzamendi y Antton Juaristi).
    En castellano, Cris Fiaño, poeta, investigadora, diseñadora gráfica y ex-directora de la revista cultural Evohé de la Universidad de Santiago de Compostela (Traducción de Olga Novo).
  • En catalán, Maria Mercè López Casas, doctora y profesora de Lengua y Literatura Catalanas en la Universidad de Santiago de Compostela (Traducción de Marta Pessarrodona).
    En occitano, Andratx Badia Escolà, escritor en catalán y lector de lengua, literatura y cultura catalanas en la Universidad de Santiago de Compostela (Traducción de Eric Fraj).
    En francés, María Lopo, ensayista, investigadora, profesora de Francés y doctora en Literatura Francesa por la Universidad de la Alta Bretaña (Traducción de ella misma).
    En italiano, Cristina Marchisio, doctora y profesora de Literatura Italiana en la Universidad de la Santiago de Compostela (Traducción de Ana Rosso).
    En rumano, Adina Ioana Vladu, filóloga, traductora y doctora por la Universidad de Bucarest (Traducción de Ion Deaconescu).
  • En latín, Cecilia Criado, doctora y profesora de Literatura Latina en la Universidad de la Santiago de Compostela (Traducción de Aurora López y Andrés Pociña).
    En inglés, Jorge Sacido Romero, doctor y profesor de Literatura Inglesa en la Universidad de Santiago de Compostela (Traducción de Diana Conchado).
    En alemán, Rosa Marta Gómez Pato, doctora y profesora de Literatura Alemana en la Universidad de Santiago de Compostela (Traducción de Regina Goerger).
  • En danés, Pia Sloth Poulsen, profesora de danés del Centro de Linguas Modernas de la Universidad de Santiago de Compostela (Traducción de Ana Bundgaard).
    En húngaro, Veronika Gergely, licenciada en Filología Húngara y Portuguesa, bailarina, cantante y traductora (Traducción de Szabina Ughy).
  • En griego clásico, Amelia Pereiro, doctora y profesora de Filología Griega en la Universidad de Santiago de Compostela (Traducción de Stathis  Papakonstantinou).
    En griego moderno, Irene Doval Reija, doctora y profesora de Filología Alemana en la Universidad de Santiago de Compostela (Traducción de Theodora Grigoriadou).
  • En ruso, Sofiya Lykhohray, estudiante de Filología Hispánica de la Universidad de Santiago de Compostela (Traducción de Serguey Stepanov).
  • En checo, Lenka Mikuličková, becaria en el Centro de Lenguas Modernas de la Universidad de Santiago de Compostela y estudiante de Filología Hispánica de laUniversidad Masaryk de Brno (Traducción de Katerina Vlasakova).
    En curdo, Arazu Hassani, estudiante en la Facultad de Filología en la Universidad de Santiago de Compostela (Traducción de Urfan Kenî y Remziye Alparslan).
    En turco, Pepa Baamonde, traductora, ex-docente y primera represaliada por la Consejería de Educación de Galicia por utilizar o galeno como lengua vehicular en las aulas (Traducción de Írfan Güler y Pepa Baamonde).
  • En armenio y sánscrito, José Virgilio García Trabazo, doctor y profesor de Lingüística Indoeuropea de la Universidad de Santiago de Compostela (Traducción de Sarkis Mahserejian y de Dilip Jaiswal, respectivamente).
  • En hindi y bengalí, Anik Nandi, sociolingüista y doctorando de la Universidad Heriot-Watt de Edimburgo (Traducción de Vikash Kumar Singh y de Sonali Datta, respectivamente). 
  • En árabe, Imane Boulfarah, estudiante de Comunicación Audiovisual y Filología Francesa en la Universidad de Santiago de Compostela (Traducción de Fatiha Benlabbah).
    En coreano, Heemo Do, alumno coreano del Curso Internacional de la Universidad de Santiago de Compostela (Traducción de Sujin Lee).
    En chino, Shen Chong, alumna china del Curso Internacional de la Universidad de Santiago de Compostela (Traducción de Zhou Wei).
  • En japonés, Yu Hiata, alumna japonesa de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Santiago de Compostela (Traducción de Asaka Takekazu).
    En esperanto, Xosé Lourenzo Vidal, ex-docente y presidente de la Asociación Gallega de Esperanto (Traducción de Diana Conchado).

viernes, 4 de noviembre de 2016

UROGALLO / 29-O / “Retratos de silencio”, el cuaderno de bitácora de Cristina Samaniego

UROGALLO / 29-O / “Retratos de silencio”, el cuaderno de bitácora de Cristina Samaniego | Tam-Tam Press

RETRATOS DE SILENCIO

Asombroso trabajo con minúsculas mayúsculas vocales abiertas a la canal, de Cristina Samaniego F, discurso in-consumible, magnifica puesta en escena de un itinerario biocreativo, sin tapujos, desnudez del silencio con la palabra mas encarnada que haya visto.
Admiración y respeto ante la emoción servida con los dedos del alma.
Arte-sana, inolvidable comunión cuerpo a cuerpo, todos los cuerpos de los que dispone alguien que derrota tras derrota, construye el regreso con el equipaje del aire, que compartimos.
Impresionante creación que no admite espectadores, sino expectantes invitados.


La directora teatral santanderina Cristina Samaniego protagoniza la tercera sesión de la segunda jornada de UROGALLO, I Festival de Poesía Expandida, el sábado 29 de octubre, con “Retratos de silencio”, un espectáculo vocal en solitario que pretende ser la puesta en escena de un cuaderno de bitácora, una historia en diferentes etapas narrada, de forma física y emotiva, a través de varios personajes. Será en el teatro universitario El Albéitar, a las nueve de la noche. Ese mismo día, por la mañana (de 11 a 13:30 horas), Cristina Samaniego impartirá un taller de voz en el MUSAC.
“La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede.” Aldoux Huxley
Retratos de silencio es un espectáculo creado e interpretado por Cristina Samaniego, basado en la puesta sobre la escena de un cuaderno de bitácora. Es una propuesta que parte de la necesidad de reflexión sobre lo que supone el proceso creativo como forma de vida. Habla de la necesidad de la poética aplicada a la mera adquisición de la técnica y las herramientas de trabajo imprescindibles en el proceso de vida y crecimiento de un actor.
El recital se plantea como un viaje en que corren fundiéndose vida y creación. Sobre el trazado del mapa recorrido se van grabando las dudas, los encuentros, las obsesiones, los miedos, los descubrimientos, las pérdidas, los mil caminos tomados y los rechazados, mientras vida y creación se funden en una obsesión por investigar cada gesto, cada palabra, cada emoción, cada pensamiento, hasta la concepción de una forma particular de entender el oficio de actor. Las técnicas aprendidas llevan siempre a la formulación de nuevas preguntas en un camino sin marcha atrás, en un proceso en espiral constante.
Retratos de silencio es la historia de una búsqueda y una elección de vida narrada de forma dinámica, física, verbal y emotiva donde se funde la explicación de las diferentes etapas con la recreación física de cada personaje encontrado en una búsqueda de la poética del gesto, de la acción, de la palabra, de la imagen.
CRISTINA SAMANIEGO


 Sobre Cristina Samaniego

Pedagoga y directora teatral, en 1990 comenzó una ardua investigación sobre lenguaje escénico y pedagogía teatral. Entre 1990 y 1997 formó parte de la Compañía de Teatro Contemporáneo Atalaya y es cofundadora del Laboratorio Internacional de Teatro T.N.T., en Sevilla, realizando una intensa actividad actoral en festivales internacionales de ocho países, como el Festival Internacional de Teatro de Londrina [Brasil], el Festival Internacional FITEI de Oporto [Portugal], el Festival Internacional de la Habana [Cuba] o el Melbourne Theatreworks [Australia].
Simultáneamente, Samaniego desarrolla un intenso proyecto de investigación sobre la pedagogía teatral, dirigiendo programas de formación de larga duración dentro de la propia compañía y del laboratorio TNT, y planteando diversos enfoques intensivos sobre el estudio de la dramaturgia del movimiento, el entrenamiento psicofísico y vocal del actor y la expresión verbal [Acción-Canto-Palabra] en centros públicos y privados como las universidades de Pontevedra, Cantabria, Málaga, Oviedo, la Habana en Cuba o la Universidad Internacional Menéndez Pelayo UIMP, la Escuela de Teatro del Palacio de Festivales de Cantabria, la Escuela de Arte Dramático de Getxo, la Escuela de Arte Dramático de Melbourne, Australia o la Escuela Libre de Interpretación de Madrid.
Aúna su labor pedagógica y el trabajo actoral con la dirección de proyectos culturales internacionales como Teatro del s. XXI. Los puentes de la voz”, en 2010-2012, con la colaboración del Centro de Prácticas Teatrales Gardzienice [Polonia], la Fundación Mickiewic de Varsovia y la Institución Culture Ireland,Semillero, en 2012-2015, y Gracias x Favor Santander, Encuentro Internacional de Coreógrafos Emergentes.
Actualmente es directora de Espacio Espiral, Laboratorio de Investigación Escénica y de Artes Afinesen la ciudad de Santander. Con su espectáculo El mar dulce ha obtenido los premios al Mejor Espectáculo Teatral en el IV Certamen de Nuevos Investigadores Teatrales [CENIT] de 2012 y a la Mejor Dirección en el II Certamen Iberoamericano de Teatro Ciudad de Trujillo en 2014.